Ingredientes: (6 - 8 raciones)
Para el Bizcocho: 4 huevos, 100 g de eritritol o 25 g de sucralosa, 350 g de yogur griego (nosotros hemos utilizado el yogur griego maraca "Hacendado", que tiene 129 Kcal/100 g el normal y el ligero 60 Kcal/100 g. El cálculo del valor calórico lo hemos hecho con el normal), 45 g de maicena, 50 mL de leche (puede ser desnatada), 100 g de harina de avena (opcional), 15 g de levadura química, 1 limón, 1 lima y una pizca de sal
Para el Helado de Yogur Lima - Limón: 4 g de edulcorante líquido (ciclamato + sacarina) o 15 - 20 g de sucralosa, el zumo de 1 limón y 1 lima, un poco de la corteza de ambos rallada y 450 g de yogur griego.
Elaboración:
El Bizcocho: En Thermomix: Rallamos la piel de un limón con cuidado de no llegar a la parte blanca en el vaso del Thermomix 10 segundos/ velocidad 10. Reservamos en un bol. Separamos las yemas de las claras con mucho cuidado de no romperlas y reservamos las yemas. En el vaso del Thermomix colocamos la mariposa en su posición y montamos las claras con una pizca de sal (5 gramos) y el edulcorante que hayamos elegido, programando 4 minutos/velocidad 3,5. Reservamos en un cuenco. Ponemos en el vaso la maicena, la levadura química y la leche y mezclamos a 20 segundos/velocidad 3,5 hasta que quede líquido (unos 10 segundos). Dejamos reposar unos segundos para que fermente. Añadimos el yogur, el zumo de limón y de lima y mezclamos 20 segundos/velocidad 5. Añadimos las yemas, la harina de avena y la ralladura de limón y mezclamos 20 segundos/velocidad 3,5. Agregamos las claras montadas con mucho cuidado, y mezclamos con la espátula, con movimientos envolventes hasta que esté todo muy bien integrado. De la manera tradicional: Separamos las yemas de las claras con mucho cuidado de no romperlas y blanqueamos las 4 yemas con el edulcorante que hayamos escogido. Por otro lado, montamos las claras con una pizca de sal (5 gramos) y un poco del edulcorante con las barillas. Cuando estén casi montadas, agregamos el resto del edulcorante. En un cuenco, mezclamos la maicena, la levadura química y la leche hasta que quede líquido. Dejamos reposar unos segundos para que fermente. Mientas tanto, removemos el yogur y mezclamos con el zumo de limón y de lima. Añadimos las yemas y la mezcla anterior de la maicena, la levadura y la leche e integramos suavemente con las varillas. Rallamos la piel de un limón con cuidado de no llegar a la parte blanca. Volvemos a remover y agregamos una parte de las claras montadas con mucho cuidado, hasta eliminar los grumos. Agregamos la harina de avena, la ralladura del limón y mezclamos con las barillas. Añadimos el resto del merengue de las claras con el edulcorante y movemos con la espátula con movimientos envolventes hasta que esté todo muy bien integrado.
Engrasamos un molde con mantequilla o aceite y vertemos la mezcla. Lo metemos en el horno precalentado a 180 ºC con calor arriba y abajo sin ventilación durante 35 minutos. Una vez haya pasado este tiempo, abrimos la puerta y dejamos reposar 10 minutos más con el horno apagado. Dejamos enfriar.
El Herlado de Yogur y Lima Limón: Con los yogures previamente congelados, batimos en Thermomix (20 segundos/velocidad 4) o Minipimer, el edulcorante, el yogur, los zumos de lima y limón y la corteza previamente rallada (con rallador manual oTthermomix 10 segundos/velocidad 10).
- Este postre es apto para vegetarianos, Diabéticos e Intolerantes al Gluten. No es Apto para Intolerantes a la Lactosa ni veganos.
- El Yogur, según la legislación actual: «se entiende por “yogur” o “yoghourt” el producto de leche coagulada obtenida por fermentación láctica mediante la acción de Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus a partir de leche pasterizada, leche concentrada pasterizada, leche total o parcialmente desnatada pasterizada, leche concentrada pasterizada total o parcialmente desnatada, con o sin adición de nata pasterizada, leche en polvo entera, semidesnatada o desnatada, suero en polvo, proteínas de leche y/u otros productos procedentes del fraccionamiento de la leche. Los microorganismos productores de la fermentación láctica deben ser viables y estar presentes en el producto terminado en cantidad mínima de 1 por 107 colonias por gramo o mililitro». Y «se entiende por “yogur pasteurizado después de la fermentación” o “yoghourt pasteurizado después de la fermentación” el producto obtenido a partir del “yogur” o “yoghourt” que, como consecuencia de la aplicación de un tratamiento por el calor posterior a la fermentación equivalente a una pasteurización, ha perdido la viabilidad de las bacterias lácticas específicas y cumple todos los requisitos establecidos para el yogur en la norma, salvo las excepciones indicadas». En el yogur, los fermentos cuando se encuentran a una temperatura de unos 4045ºC transforman sus componentes nutritivos: la lactosa (azúcar propio de la leche) pasa a ser ácido láctico lo que produce una acidificación y hace que las proteínas de la leche coagulen y las grasas y proteínas sufren una predigestión, transformándose en sustancias más sencillas y digeribles por parte de nuestro organismo. Todos estos procesos, además de hacer que el yogur sea un producto más digerible que la leche líquida, también determinan su sabor, aroma y consistencia final. A menudo se le añade fruta, vainilla, chocolate y otros saborizantes. Actualmente existen otras leches fermentadas de reciente aparición en el mercado tales como: Lactobacillus casei imunitass, Lactobacillus acidophilus 1, lactobacillus casei shirota, Bifidobacterium bifidus. Los yogures son fuente de proteínas de alto valor biológico, calcio de fácil asimilación y fósforo. El consumo de un yogur aporta el 18% y 30% respectivamente de las ingestas recomendadas de calcio y fósforo para el grupo de población considerado. En general, la composición nutricional del yogur es muy similar a la de la leche, de la cual procede. Si bien existe una diferencia en cuanto a la presencia de lactosa, ya que este azúcar está presente en el yogur en cantidades mínimas, debido a que durante la fermentación se transforma en ácido láctico. Esto supone un factor importante para la población que padece intolerancia a la lactosa, ya que gracias al bajo contenido de ésta en los yogures, suelen tolerar perfectamente el consumo de estos productos. 100 g de yogur aportan 57 Kcal, 3,7 g de proteínas, 2,7 g de grasas, 4,4 g de carbohidratos, pequeñas cantidades de omegas 3 y 6, 142 mg de calcio, 3,7 mg de yodo, 14,3 mg de magnesio, 0,6 mg de cinc, 280 mg de potasio, 170 mg de fósforo. 0,01 mg de hierro y 2 mg de selenio. Entre las vitaminas, aporta A, C, D, E y grupo B completo (Fuente: Fundación Española para la Nutrición). El yogur griego es un tipo de yogur espeso y cremoso que se elabora filtrando el suero de la leche, lo que da como como resultado una mayor concentración de proteínas y calcio en comparación con el yogur tradicional. Es un alimento versátil que se utiliza tanto en recetas dulces como saladas. Se diferencia del yogur normal por su textura más densa y sabor ligeramente más ácido.
- Este postre es rico en en calcio, potasio, fósforo, magnesio, yodo, hierro, ácidos grasos omega 3 y 6 y vitamina C. Contiene otros minerales (cinc, selenio) y vitaminas (A, C, grupo B, D y E). Con alto contenido en proteínas animales y vegetales y fibra.
- Comentarios para Deportistas: Al sustituir el azúcar por un edulcorante no calórico y la mayor parte de la grasa por yogur, es un plato apto para formar parte de la dieta base del deportista así como para la dieta de entrenamiento y/o competición, por su elevado aporte en proteínas de calidad, fibra, minerales, vitaminas y antioxidantes
- Aporte calórico: La receta completa aporta: El bizcocho, 1375 Kcal y el helado 595 Kcal. Total, 1971 Kcal (de 246 a 328 Kcal por ración, según tamaño).




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